EntreEditores, un vistazo sosegado a la reconversión industrial editorial

El encuentro EntreEditores nos ofrece ya algunas reflexiones. Las propuestas de análisis y soluciones para el panorama editorial —promovido por la editora Trini Vergara y celebrado en Buenos Aires estos días— quedan resumidas en el excelente trabajo de Daniel Benchimol (Proyecto 451), que puede consultarse aquí.

Destaco el análisis, compartido aquí en otras ocasiones, que el problema esencial al que nos enfrentamos es encararse a una nueva realidad. ¿En realidad se lee? Si bien es cierto que se compran menos libros, la población lectora, cada vez más digitalizada e inmersa en el ocio, no lee menos: las redes ofrecen una cantidad de lectura diaria como nunca antes en la historia. La lectura dedicada a la información y comunicación pertenece ya en su mayoría al terreno digital. La lectura de ocio tiene que competir directamente con otras formas de ocio —multimedia, digital y en línea—; la lectura profesional y de estudio (manuales, libros de texto) se mantiene en papel, pero por exigencias políticas que cada vez más penden de un hilo.

Frente a semejante panorama, la industria editorial sigue sumida en un proceso de reconversión industrial, pero sin que muchos de sus actores consigan creerse el nuevo rol que les ocupa. El enfoque necesario es centrarse, como siempre, en los lectores, en el tiempo y dinero que dedicamos a la lectura —del tipo que sea—, con qué se compite y por cuánto.

¿Es una solución mejorar el marketing, los metadatos, los flujos de producción? Porque, ¿frente a quién nos enfrentamos: ante otras editoriales o ante Netflix, Hulu, videojuegos y medios digitales?

Si la industria del libro es consciente de que entró hace mucho en la lucha por el ocio, por la atención remunerada, será capaz de dar respuestas. Ante la urgencia, calma; EntreEditores es un punto necesario para esa calma y esa reflexión. Un momento de sosiego* en el ojo del huracán.

 

*«Sosiega» Ese es el mejor mensaje que nos llega de siglos atrás. Siempre conviene recordar el prólogo de la República literaria, que Saavedra Fajardo dedicó al lector.

 

 

 

Todavía no hay comentarios ¿Quieres poner el primero?

Deja un comentario

FacebookGoogle PlusInstagramTwitter