El impacto de las publicaciones digitales en la promoción de la diversidad de las expresiones culturales

La era digital ha producido una metamorfosis en la escena cultural. Tanto la creación como la producción, la distribución, el acceso y el consumo digitales han transformado todas las industrias culturales, y más profundamente las industrias editorial, musical y de las artes escénicas, estableciendo nuevas oportunidades y desafíos asociados con la promoción de la diversidad cultural.

 

Cómo afectan las publicaciones digitales el acceso a los bienes culturales

La era digital no representa un futuro posible, sino que constituye una realidad presente. Los medios de distribución digital (libros, revistas, portales, comunidades y plataformas electrónicas) permiten el acceso digital a los bienes y servicios culturales desde cualquier rincón de un país, de una manera mucho más eficaz e inmediata de lo que jamás pudo imaginarse, y la conectividad y masificación de teléfonos inteligentes cada vez más potentes y asequibles lo hizo posible.

Las publicaciones digitales pueden constituir un claro aliado a la hora de divulgar la diversidad de expresiones culturales y fomentar la sensibilización en torno a ellas, y todo de manera instantánea, económica y global.

Los distintos planes de conectividad que ha desarrollado el Gobierno Nacional durante los años 2009 (TDA), 2010 (Argentina Conectada), 2012 (Igualdad Cultural) y 2016 (Plan Federal de Internet) han sentado las bases para que ahora los agentes de la cultura puedan echar mano de las herramientas digitales y volcar su arte hacia el siempre ávido consumidor digital.

 

Cómo afectan las publicaciones digitales a las industrias culturales

Una publicación digital no soporta los costos de impresión y distribución, lo cual se traduce en importante aliciente para emprender; permite incorporar métodos de financiamiento innovadores como el crowdfunding; desarrollar nuevos modelos de negocio y llegar a un mercado potencialmente global, útil en todo sentido pero sobre todo si nos interesan disciplinas artísticas de nicho. En este sentido, el mercado de una publicación cultural digital lo conforman los lectores interesados de todos los países hispanohablantes, lo que presenta un enorme potencial en términos de intercambio comercial y profesional.

Si bien es cierto que en la industria editorial, las ventas o suscripciones a publicaciones digitales todavía no representan una porción predominante, este formato es la única arma en pos de la bibliodiversidad y de la difusión de todas las voces.

 

Cómo afectan las publicaciones digitales a la creatividad

Además de abrir nuevos canales para la difusión, la era digital ha producido enormes cambios en el seno mismo de la creación. En efecto, la masificación de los dispositivos conectados y la vertiginosa expansión de aplicaciones para la autoedición han convertido a todos los usuarios/consumidores en potenciales artistas.

En este sentido, el informe mundial de la UNESCO “Invertir en la diversidad cultural y el diálogo intercultural”, de 2009, reconoce que la cultura digital no sólo se vincula con la digitalización de expresiones analógicas, sino que remite a un espacio sumamente dinámico, en el que conviven las modalidades multimedia, crossmedia y transmedia, así como la realidad aumentada y la realidad virtual. Las actividades culturales que se llevan a cabo mediante festivales independientes representan un importante destinatario para demostrar el potencial de esta nueva forma de expresión y comunicación.

 

El verdadero reto

Si bien las publicaciones digitales multiplican exponencialmente las opciones de difusión, el crecimiento de la oferta de contenidos provenientes de todos los lugares del mundo termina ocasionando el efecto contrario: la saturación, fenómeno que, paradójicamente, implica más obstáculos para los artistas locales al momento de dar a conocer su arte.

No obstante, esta globalización desempeña una función vital a la hora de promover tanto la diversidad cultural como la creación y el crecimiento de las industrias relacionadas con el arte, y la difusión de todas las disciplinas culturales desde todos los rincones del país.

De la misma manera, una revista digital crea nuevas oportunidades para que se difundan nuevas voces, como las de comunidades minoritarias, pueblos originarios o grupos con intereses especiales. De ese modo, la producción de contenidos culturales y comunicacionales, así como sus esquemas de difusión y consumo, da nuevos espacios de intercambio de cultura, de opiniones y de vivencia, fomentando la empatía, el entendimiento y la solidaridad hacia estas comunidades, fortaleciendo tanto la identidad cultural como la diversidad.

 

Es en este cambio de paradigma que la edición digital de publicaciones culturales representa tanto una ventaja como un reto: puede ayudar a generar un mercado de industrias culturales variado, rico y dinámico, descentralizando el público en pos de la diversidad y democratización de las expresiones artísticas.

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